Ecología reconoce daño de empresas de cerámica en el arroyo Garuhapé

Un grupo de ambientalistas viene denunciando desde octubre del 2020 el daño ambiental causado por la industrias de la cerámica de la zona de Garuhapé, que extraen de forma indiscriminada recursos mineros del lecho del arroyo homónimo.

En este sentido, miembros del Frente Ciudadano Ambiental Kaapuera reclamaron públicamente que el problema se profundizó durante la pandemia y el daño ambiental es grave en lo que se conoce como selva en galería, es decir, la biodiversidad que bordea los lechos fluviales.

Así lo confirman imágenes aéreas que revelan nuevas explotaciones de extracción de arcilla y arenisca que generan un cambio en la vida natural que habita en el arroyo, indicaron a La Voz de Misiones desde el movimiento.

Daño por leyes incumplidas

Según explicó el guardaparque Diego Ciarmiello a LVM, la Dirección de Minas y Geología, que depende del Ministerio de Industria, es la encargada de autorizar los planes de explotación de estos recursos.

Sin embargo, la ley provincial 105 de Ordenamiento Territorial protege la selva en galería, con lo cual “indudablemente hay una ilegalidad por parte del Ministerio de Industria, que no puede autorizar actividad minera en bordes de arroyos porque está prohibido por leyes provinciales y nacionales”, aseguró el guardaparque, miembro del Frente Kaapuera.

Asimismo, Ciarmiello sostuvo que “exigimos al gobierno que nos diga quiénes son los que están explotando esa zona, porque alguna gestión habrán hecho ante Minería para hacer el trabajo”, indicó.

La actividad minera en Misiones se rige por el Código Minero Nacional, que establece un registro de productores y uno de consultores ambientales, donde las empresas recurren para presentar sus planes de explotación: “Lo que le pedimos al gobierno es que nos dé información de si esto se hizo”, dijo el ecologista.

Además, la ley 105 le da la autoridad de aplicación al Ministerio de Ecología y a la vez establece para la categoría 2 -bordes de arroyo- la preservación del triple del ancho del cauce de agua, donde no se puede explotar.

“El Ministerio de Industria no puede autorizar explotación minera en un lugar que está protegido por ley, no tiene autoridad para hacerlo”, lanzó Ciarmiello y agregó: “En pandemia se devastó, recrudeció absolutamente durante todo este tiempo; las imágenes revelan explotaciones nuevas”.

“La gran pregunta es si existe una evaluación de impacto ambiental, que es muy compleja, no es una reunión de amigos”, cuestionó quien también es dirigente de ATE.

La respuesta de Ecología

Como autoridad responsable de la aplicación de la ley de Ordenamiento Territorial -que protege los arroyos y ríos de Misiones- el Ministerio de Ecología confirmó a La Voz de Misiones que “esta semana vamos a hacer una reunión con los ambientalistas”, dijo Mario Vialey, titular de la cartera.

El ministro contó que, tras las denuncias de finales del año pasado, un equipo de técnicos se hizo presente en el lugar, donde constató el daño ambiental provocado, aunque advirtieron que no es de gravedad: “Hubo una pequeña intervención de monte nativo”, reconoció el ex intendente de Apóstoles.

Sobre las medidas tomadas por su cartera, el funcionario aseguró que, en ese momento, “se les indicó que debían restaurar el daño. Esa parte nos toca”, y deslindó la habilitación de las canteras al Ministerio de Industria, donde hace menos de una semana asumió Nicolás Trevisán“Ellos constatan hasta dónde se puede realizar la extracción”.

Por su parte, Ciarmiello planteó que “la ley establece que hay que recomponer el ambiente en su estado original”.

En el caso concreto del arroyo Garuhapé, el mayor daño se produjo sobre el suelo, con lo cual “queremos que nos digan cómo van a hacer, porque cumplir la ley sería que esa zona devastada vuelva a estar como estaba, eso es muy difícil de lograr”.

No obstante, “hay alternativas que se pueden evaluar como formas de compensación por el daño ambiental causado”, dijo el guardaparque y cerró: “Vamos por eso, no nos vamos a quedar con la denuncia”.

En tanto, Mario Vialey sostuvo que “quiero escuchar la problemática y tratar otros temas que preocupan al grupo”, aseguró y prometió que, de constatarse la ilegalidad, tomarán cartas en el asunto.

Selva Paranaense, en peligro

La porción de naturaleza que habría sufrido el daño pertenece a la ecorregión de selva paranaense, dentro del Bosque Atlántico interior, cuyo último 5% conserva Misiones en su totalidad.

Se trata de selva pura en buen estado de conservación donde habitan especies en peligro de extinción y que, por su condición de cauce fluvial, tiene una fauna asociada a la selva en galería.

A su vez, esas especies se relacionan con la selva alta y toda su diversidad, a la cual se le suma la que se desarrolla en los márgenes de agua, “y cuando les sacas la selva en galería, los matás”, contó Ciarmiello.

En el caso de Garuhapé, el impacto es sobre la selva pura porque la deformación del río modifica el cauce o forma piletones que atrapan a los peces y genera mortandad, entre otros daños al hábitat.

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