Obera Le pidieron un cigarrillo y como no tenía lo apuñalaron

Ariel Ramírez se halla en estado reservado. Fue agredido después de llevarles regados de Navidad a sus hijos. Se detuvo a dos mayores y demoró a un menor

Ariel Omar Ramírez (42) se debatía ayer entre la vida y la muerte luego de recibir una puñalada en el abdomen y una feroz paliza por parte de una patota que lo abordó y le exigió un cigarrillo, según relató la propia víctima tras la agresión.

El hecho se registró el último sábado, alrededor de las 17.30, en la calle 7 del barrio San José de la ciudad de Oberá.

Esa tarde Ramírez se dirigió a la casa de su ex concubina y madre de cuatro de sus hijos, a quienes les entregó regalos de Navidad y compartió un rato con ellos, ya que hacía un par de días que había regresado de la provincia de Corrientes, donde se hallaba trabajando en construcción.

Luego, según la versión del propio damnificado y un amigo que lo acompañaba, se dirigieron hacia un kiosco del barrio a comprar cerveza, circunstancia en la que fueron interceptados por al menos tres jóvenes que les quisieron cobrar “peaje”.

En ese punto, Ramírez les explicó que no tenía dinero, salvo para comprar una cerveza, lo que derivó en una discusión que fue subiendo de tono. En un momento uno de los agresores le exigió un cigarrillo y el hombre respondió que no tenía, lo que exacerbó aún más los ánimos y derivó en la agresión.

La víctima quedó tendida en medio de la polvorienta calle de tierra y su compañero corrió a pedir auxilio a la casa de Nilda Rodríguez, la ex concubina de Ramírez.

Minutos más tarde arribó una patrulla de la Seccional Quinta y luego una ambulancia de Salud Pública que trasladó al herido hasta el Hospital Samic.

En tanto, entre el domingo y el lunes personal de la Unidad Regional II detuvo a dos mayores y demoró a un menor de 15 años, sospechados del brutal ataque.

Tierra de nadie
En diálogo con El Territorio, Rodríguez se mostró consternada por la brutal agresión en perjuicio de su ex pareja y padre de sus cuatro hijos menores, de los cuales la más pequeña padece síndrome a Down.
Además, relacionó el hecho al desmesurado consumo de alcohol y drogas en el barrio, un flagelo que avanza y hace estragos en toda la ciudad de Oberá.

Al igual que otros vecinos, la mujer mencionó que los tres sospechosos, incluidos el menor, poseen innumerables denuncias en su contra por hechos contra la propiedad y violencia.

“El sábado a la tarde mi ex vino a traer regalos para los chicos y se quedó un rato. Estaba con un amigo y después se fueron a comprar una cerveza en un kiosco de calle 7, donde siempre hay patotas molestando y pidiendo plata. Están malacostumbrados a hacer lo que quieren, andan armados y muchos son menores. Les dijo que no tenía plata, pero le pidieron un cigarrillo y no tenía, entonces le pegaron y le hincaron”, detalló.

Rodríguez describió la secuencia a partir del testimonio del acompañante de Ramírez y de otros testigos, ya que el hecho ocurrió en la calle a media tarde.

“Se podría haber muerto ahí tirado. Todo por un cigarrillo. Es una locura lo que está pasando en el barrio por la culpa de la maldita droga. Tampoco nadie controla los kioscos, que le venden alcohol a menores todo el día. Es tierra de nadie”, alertó al respecto.

Incluso mencionó que días atrás un grupo de menores se peleó frente a su casa y luego encontró varios blisters de clonazepam tirados.
Sobre el estado de su ex concubino, aseguró que reza por su mejoría ya que “a pesar de estar separados siempre tuvimos buena relación, es un hombre trabajador y me ayuda con lo que puede para los chicos”.

Grave lesión
Consultado al respecto, Héctor González, director del Hospital Samic, precisó que el paciente fue intervenido quirúrgicamente de una lesión punzo cortante en el abdomen que afectó varios órganos, lo que derivará en secuelas de por vida.

“Permanece con sonda nasogástrica, drenajes y hemodinámicamente estable (es decir con valores normales de presión sanguínea y frecuencia cardíaca). Si tolera líquidos, con el correr de los días se le retirará la sonda. Por ahora está estable, pero con pronóstico reservado”, precisó.
Con respecto a los sospechosos, desde la Policía informaron que se trata de dos mayores, de 21 y 19 años, y de un menor de 15.

Al momento de la detención del primero incautaron en su poder un cuchillo que se presume fue utilizado para lesionar a Ramírez. Los dos mayores quedaron alojados en la Seccional Quinta; mientras que por disposición del Juzgado Correccional y de Menores el adolescente fue notificado de la causa y luego fue entregado a sus familiares.

Interviene el Juzgado de Instrucción Dos de Oberá y, preventivamente, el expediente fue caratulado como homicidio en grado de tentativa.