Estantería de supermercado se vino abajo y un cliente terminó muerto

Un hombre murió y dos personas resultaron heridas anoche luego de que la estantería de un supermercado se viniera abajo en el barrio Los Manantiales de Posadas. La víctima fue identificada como Cristian Fermín Acuña, de 24 años y vecino del barrio. 

El local comercial, llamado El Punto de Encuentro, está ubicado sobre la calle 108 en su intersección con la 133, a 100 metros de la avenida Jauretche. Según reconstruyó El Territorio en base a fuentes policiales y vecinos del lugar, todo ocurrió cerca de las 19, cuando el mercado estaba por cerrarse.

Al parecer, una de las estructuras de metal donde se exhiben las mercaderías se vino abajo de forma repentina, lo que generó un efecto dominó que terminó en una avalancha de todos los productos. Anoche, los estantes estaban destruidos en la esquina del lugar.

En la escena estaban trabajadores y pocos clientes, quienes se llevaron la peor parte. Entre esa maraña de objetos en el piso se extrajeron a los presentes, dos de ellos derivados por la Red de Traslados al Hospital Madariaga y Acuña al René Favaloro de Villa Cabello, donde llegó sin signos vitales a las 19.30.

Autoridades policiales manifestaron que este último estaba gravemente herido cuando salió del lugar. Luego se agregó que falleció a causa de un paro cardiorrespiratorio. También tenía un golpe en la cadera.  El médico policial solicitó autopsia donde se determinará fehacientemente los causales de su deceso.

Cristian vivía en las esquinas de las avenidas Vivianco y Bustamente, a pocas cuadras del lugar del hecho. Su madre, de 66 años, se hizo presente en el nosocomio y confirmó su identidad. A los investigadores les dijo que el joven había ido a hacer unas compras y que tiempo después se enteró que el local “ se había derrumbado”.   

Los otros dos son hombres de 17 y 25 años, que tenían “lesiones de consideración”, según la fuerza provincial.

Escena
Ayer el lugar era un caos. Patrulleros, bomberos y ambulancias iluminaba los movimientos de los uniformados en una esquina que estaba a oscuras. A algunos funcionarios se los vio desbordados tratando que los vecinos respeten el perímetro establecido. Otros, junto a trabajadores del mercado y más vecinos extraían todo lo que se podía desde adentro del galpón.

Las botas y el uniforme de algunos efectivos y las ropas de los civiles quedaron totalmente blancos por ese trabajo. “Es una mezcla de harina, leche y de todo un poco”, dijo uno de ellos con los brazos en jarra, denotando cansancio. Muchos estaban así, algunos sin remera, buscando recobrar el aire para volver al trabajo. 

“Que venga más gente a ayudar”, gritó uno desde adentro, aunque la Policía atajó a quienes estaban dispuestos a ir y terminó mandando poco después a todos a su casa por -dijeron- pedido de bomberos. En medio de todos los móviles, justo enfrente de la puerta, una señora no podía salir del shock y miraba las labores con la contención estéril de quienes la rodeaban. Era una propietaria.

La posibilidad de que se halle a alguien más dentro del lugar era latente, pero por fortuna no ocurrió. “Cayó una góndola, pero no sabemos si había alguien arriba o cedió. A dos chicos les sacaron de adentro, una de ellas tenía dolores en los hombros”, señaló una vecina del lugar,  quien dijo ser amiga de los dueños. 

Según señalaron algunos vecinos, se trata de un supermercado familiar, que había abierto sus puertas en ese lugar hace poco más de un mes. Ningún trabajador pudo atender consultas a este medio ayer, debido a que todos estaban muy movilizados por la situación.

Por el hecho fue requerida la Comisaría Decimotercera y la Dirección General de la Policía Científica. Interviene el Juzgado de Instrucción Siete de Posadas, a cargo del juez subrogante Marcelo Cardozo.

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