
La construcción se viralizó en los últimos días y abrió el debate sobre el uso de la costa, el desarrollo turístico y los controles ambientales.
Roberto Lagier habló públicamente sobre la polémica construcción que se realiza en la Costanera de Candelaria y que en los últimos días generó repercusión en redes sociales. El emprendedor defendió el proyecto, aseguró que se trata de una propiedad familiar con título y planos, y remarcó que el objetivo es desarrollar un complejo turístico sobre el río.
En diálogo con Candelaria Online, Lagier sostuvo que la iniciativa busca aportar al crecimiento turístico de la ciudad y generar empleo local.
“Estoy haciendo un esfuerzo para hacer un complejo turístico que le va a venir muy bien a la zona. Puerto Lagier tiene un 90% de ocupación durante todo el verano y en julio y septiembre viene muchísimo turismo a Candelaria”, expresó.
El emprendedor remarcó que la obra se realiza con mano de obra de la ciudad y que su intención es continuar tomando trabajadores candelarienses.
“Todo Candelaria. Nosotros trabajamos con la gente de Candelaria, como lo hizo mi papá, mi abuelo y mi bisabuelo. Somos emprendedores”, afirmó.
Uno de los puntos centrales de la controversia tiene que ver con la cercanía de la construcción al río y los cuestionamientos vinculados al impacto ambiental. Sobre esto, Lagier aseguró que la documentación fue presentada y que el terreno corresponde a una propiedad privada.
“Eso es mi propiedad, tiene título, plano, todo. Los papeles que se presentaron están todos en orden”, señaló.
También reconoció que la obra generó impacto por su ubicación, pero defendió la idea de que el turismo debe poder vincularse con el río, como ocurre en otros destinos del país y del mundo.
“Si miramos el turismo del mundo, es cerca de un lago, del mar o del río. La gente interactúa con el río constantemente, y nosotros parece que tenemos prohibido el río”, sostuvo.
Lagier explicó además que, tras las actuaciones realizadas en el lugar, se retiraron materiales y herramientas de trabajo, situación que afectó la continuidad de las tareas. Según indicó, actualmente hay siete empleados vinculados a la obra y aseguró que debe seguir respondiendo económicamente por ellos.
“Hoy hay siete empleados a los que hay que ir adelantándoles el sueldo porque no los puedo dejar sin comer. Yo genero mano de obra, que es lo que hace falta hoy en Argentina, en Misiones y en Candelaria”, manifestó.
El empresario insistió en que el proyecto puede representar un impulso para la microeconomía local, no solo por los empleos directos, sino también por el movimiento que generan los visitantes en comercios, supermercados, heladerías y otros rubros de la ciudad.
“Esto es tratar de darnos un poco más de vida y mano de obra a la gente. Va a trabajar mucha gente ahí, y siempre tomamos gente de Candelaria”, remarcó.
Respecto al rol del municipio, Lagier afirmó que cuenta con acompañamiento local y señaló que Candelaria necesita consolidarse como una zona turística.
“El municipio quiere que esta sea una zona turística. Hay una costanera hermosa y esto va a traer turismo a la zona”, expresó.
La obra, que ya se convirtió en tema de debate público, abre una discusión más amplia sobre el equilibrio entre el desarrollo turístico, la generación de empleo, el cuidado ambiental y el uso responsable de los espacios cercanos al río.
Por ahora, Lagier sostiene que continuará gestionando lo necesario para avanzar dentro del marco correspondiente y pidió que la comunidad también pueda ver el potencial del proyecto.
“Le digo a la gente que vamos a tener una belleza más en Candelaria, que se va a poder venir a visitar, que va a traer turismo y movimiento económico”, concluyó.