Rosario: un hombre conoció a una mujer en un boliche, la secuestró y la violó durante dos días

La víctima le dejó una imagen de ambos a un amigo que fue clave para rescatarla. "Cualquier cosa estoy con este", le dijo

Una mujer de 30 años vivió un fin de semana de terror cuando decidió salir al boliche el viernes pasado en Rosario, donde conoció a un hombre que la secuestró y abusó sexualmente de ella durante dos días, hasta que fue detenido el domingo.

El hecho comenzó por la noche en el boliche “La Cautiva”, sobre la calle San Nicolás al 2200, en el centro rosarino. La victima (su identidad es preservada) llegó cerca de las 22 con Laura y Juan. En el medio de la noche, conoció a Gregorio, el acusado, un hombre de aproximadamente 60 años, con anteojos y barba y cabellera canosa que la sacó a bailar.

Estuvieron juntos en la pista durante un rato y, en un momento, el hombre la abrazó y posó con ella para el fotógrafo del lugar. A pesar de que luego se enojó porque decía que no quería ser fotografiado, de todas formas pagó la imagen, que imprimían y entregaban ahí mismo, y se la dio a la mujer, que a su vez se la entregó a su amigo Juan: “Cualquier cosa estoy con este”, le dijo. Esa imagen sería luego una de las claves para capturarlo.

Cerca de las 3:30, cuando salieron del boliche, los tres subieron a su auto y le indicaron su dirección. La pareja bajó primero y Laura, preocupada por dejar sola a su amiga con un desconocido, le preguntó delante de él si ella iba para su casa. La mujer dijo que sí que Gregorio la alcanzaba, pero Laura igual tomó la precaución de anotar la patente.

La mujer nunca llegó a su casa. Sus cinco hijos estaban al cuidado del hermano de Laura y para el sábado a la mañana, ni sus amigos ni su familia tenían noticias de ella.

Pasado el mediodía, apareció. Primero llamó a Laura y estaba llorando del otro lado del teléfono. Le decía que estaba secuestrada, que tenía miedo y creía que estaba en la zona sur de la ciudad, pero que no sabía exactamente donde. También le dijo que Gregorio la quería drogar, y que estaba aprovechando que él había salido al kiosco para hablar con ella. Luego cortó.

Después volvió a pedir auxilio a su hermano. “Ayúdenme, no sé dónde estoy. No me llamen”, “Este hombre no me quiere llevar a Rosario”, decían sus mensajes.

“Te están buscando, ¿dónde estás?”, le escribió una amiga, preocupada. “Me tiene un hombre, me trajo al sur. Hablen con mi familia, es un estafador”, le respondió la mujer y le explicó que no podía mandarle su ubicación porque el hombre había cambiado la configuración de su teléfono y le pasó un video para que viera el lugar donde estaba cautiva. Luego envió otro mensaje, ya desesperada: “Todo el tiempo me quiere coger”.

El rescate

La hermana de la víctima decidió poner una denuncia por la desaparición en la Comisaría 15° de Rosario donde además entregó la foto del hombre con el que su hermana había sido vista por última vez.

Luego de unas horas, la Agencia de Investigación Criminal de Santa Fe logró identificar al presunto secuestrador y obtener su dirección. Agentes de la fuerza provincial llegaron a una casa sobre la calle José Hernández de la ciudad de Roldán, a 25 kilómetros hacia el oeste de la ciudad de Rosario, en el departamento San Lorenzo.

Cerca de las 22.30 los recibió Gregorio Edgardo Urraco, de 57 años, divorciado y comerciante. Le preguntaron por la víctima y dijo no saber nada, que no la conocía e intentó terminar la visita, pero los efectivos vieron la figura de una mujer dentro de la casa y la hicieron salir.

La víctima se identificó y sostuvo que había estado retenida contra su voluntad y que el hombre había abusado de ella en varias oportunidades.

Urraco fue detenido y trasladado a la comisaría, acusado por los delitos de abuso sexual y privación ilegítima de la libertad en una causa que está a cargo de la fiscal Noelia Riccardi de la Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual.

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