Laura Mattive, árbitra: “ser árbitro no es solo de hombres, todos tenemos derechos y a mí me gusta el fútbol”

GARUPÁ. Animada a desarrollarse en un juego mayormente masculino, impartiendo justicia, la árbitro Mattive se gana el respeto de las canchas por su buen desempeño, y dando muestras de la igualdad de derechos en esta diciplina deportiva. Agrega que, en esa decisión, de ejercer la tarea, tuvo mucho que ver el que sea parte de una escuela de futbol infantil a la que concurre uno de sus hijos.

El mundo del futbol hace ya un tiempo ha cambiado y son cada vez más las mujeres que rompen los moldes, sean como jugadoras, técnicas, árbitras, en un espacio donde solo era posible que se destaquen hombres. “Hace un año y medio me recibí, y decidí hacer la carrera siendo primero profesora de fútbol en una escuelita donde concurre mi hijo, y ahí me empezó a gustar eso de ser árbitra”, expresó Laura Marina Mattive.


Refirió que, en la cancha y desde que dirige, nunca vivió situaciones de acoso ni insultos sean del lado del público o de jugadoras o jugadores, tampoco de padres o profesores. Aunque sí supo de colegas “que han sufrido abusos verbales, maltrato, y eso no está bien”. Debe haber ley pareja, “tenemos iguales derechos que los hombres, en esto también”, sostuvo la árbitro.
Agregó que a veces le preguntaban por qué quería ser árbitro “si eso es de varones”, y ella respondía que no era así: “ser árbitro no es sólo de hombres, todo tenemos derechos y a mí me gusta el fútbol por eso decidí ser árbitro”. Particularmente se sintió inspirada acompañando a su hijo en la escuelita de fútbol, y que eligió una buena carrera.

Romper el techo de cristal en el fútbol

Es importante el impulso que se le da en clubes y/o federaciones, al papel de las mujeres, sea como jugadoras, entrenadoras o arbitrando. Por ello, los cursos de formación tienen el objetivo de que cada vez sean más mujeres las que se coloquen los equipos respectivos y según la actividad que quieran realizar en la disciplina.
Mattive contó que hizo el curso online, “porque era el momento del inicio de la pandemia”. También se refirió a las sensaciones antes de un partido, y dijo que “por ahí suele pasar que te sentís nerviosa, porque muchas veces es más difícil dirigir mujeres que a hombres”. Aclaró que esa diferencia se da porque ellas suelen fastidiarlas más por ser mujeres árbitras, “y nos quieren pasar por encima”.
Aceptó el reto que supone impartir justicia en la cancha, sean partidos de mujeres, varones en distintas categorías y ligas:” Hice amistosos en Reserva y Primera A, además de arbitrar, en el Federal A, a Crucero del Norte y Chaco For Ever”, contó a Candelaria Online.


El respeto es algo que pide a todos y dejar el machismo de lado, “estamos en el Siglo XXI, y mucho cambió la realidad, por eso estaría bien dejar de lado los excesos”, como los insultos en el mundo del fútbol que son algo habitual. Y es algo que empeora cuando quien arbitra es una mujer.
También interviene en partidos de categorías infantiles, y más en Primera y femeninos.