
Los cortes no solo complican la vida cotidiana del barrio: también generan preocupación por la seguridad, pérdidas en comercios y hasta pueden afectar el funcionamiento de la planta potabilizadora de Candelaria.
Los reiterados cortes de energía eléctrica volvieron a generar preocupación entre los vecinos del barrio San Anselmo, donde aseguran que cada episodio de lluvia o viento vuelve a dejar al sector sin suministro durante varias horas.
Sandra, presidenta de la comisión vecinal, explicó que los reclamos llevan años y que ya fueron presentadas notas ante distintos organismos e instituciones, entre ellos la Municipalidad, EMSA y el Concejo Deliberante.
“Hace rato que estamos pidiendo realmente los arreglos y las mejoras para que tengamos una buena energía”, expresó durante una entrevista realizada en el barrio.
Según relató, una de las mayores preocupaciones aparece cuando los cortes se extienden por muchas horas. Además de la falta de iluminación en las viviendas y calles, los vecinos señalan que en esos momentos aumenta el temor por posibles hechos de inseguridad.
“Cuando no hay luz siempre salen las malas personas a querer hacer cosas malas”, comentó Sandra, al explicar que varias familias se sienten inseguras durante los apagones prolongados.
Comercios que pierden mercadería
Otro de los inconvenientes mencionados tiene que ver con los pequeños comercios del barrio.
Sandra explicó que almacenes y negocios sufren pérdidas cuando los cortes duran demasiado tiempo, ya que los productos refrigerados comienzan a perder la cadena de frío.
Yogures, quesos crema y otros alimentos pueden quedar en malas condiciones, obligando a los comerciantes a desechar mercadería que ya fue comprada y pagada.
La situación, según señaló, genera todavía más malestar cuando los vecinos salen del barrio y observan que otros sectores de Candelaria continúan contando con energía eléctrica.
Un problema que, aseguran, lleva más de dos décadas
La dirigente vecinal sostuvo que vive en el barrio desde hace 22 años y que los inconvenientes con el suministro eléctrico se mantienen desde entonces.
Según explicó, durante gestiones realizadas en Posadas le informaron que el sector depende de una línea de energía que abastece también a otras zonas, mientras que algunos barrios contarían con una alimentación diferente.
A partir de esto, Sandra planteó la necesidad de revisar la infraestructura actual teniendo en cuenta el crecimiento que tuvo Candelaria en las últimas décadas.
“Candelaria creció. No es el pueblito chiquito de hace veintipico de años”, remarcó.
También aprovechó para aclarar que el nombre oficial del barrio es San Anselmo, aunque popularmente muchos vecinos lo mencionen simplemente como Anselmo.
La preocupación también alcanza al servicio de agua
Durante la entrevista también se planteó otro punto importante: la cercanía de la planta potabilizadora de agua.
La interrupción del suministro eléctrico puede afectar el funcionamiento de los sistemas de bombeo, lo que convierte a la problemática energética en una situación que potencialmente puede terminar afectando a otros sectores de Candelaria.
Sandra sostuvo que por eso el reclamo no debería limitarse únicamente al barrio, sino convertirse en una preocupación conjunta de instituciones, vecinos y organismos responsables.
“Si trabajamos todos juntos, podemos empezar a organizarnos y hacer los reclamos necesarios para que tengamos una buena luz”, señaló.
Desde la comisión vecinal esperan que las gestiones realizadas puedan finalmente avanzar hacia una solución definitiva.
El pedido de los vecinos de San Anselmo es claro: una infraestructura eléctrica acorde al crecimiento de la ciudad, menos interrupciones del servicio y respuestas concretas ante un problema que aseguran arrastrar desde hace muchos años.
Fuente: Entrevista a Sandra, presidenta de la comisión vecinal del barrio San Anselmo.







