Según trascendió, se trataba de réplicas tipo pistola TT, elementos que, por sus características, generaron alarma inicial dentro de la comunidad educativa. Ante esta situación, docentes y directivos actuaron de inmediato y aplicaron los protocolos institucionales previstos para este tipo de casos.

Desde la escuela informaron oficialmente que el elemento detectado no correspondía a un arma de fuego real, aunque remarcaron que, por tratarse de un objeto impropio para el ámbito escolar, fue retirado preventivamente y resguardado conforme a las actuaciones correspondientes.
La institución también indicó que se llevaron adelante las intervenciones necesarias por parte del equipo directivo y otros actores competentes, además del diálogo con las familias involucradas, con el objetivo de contener la situación y llevar tranquilidad.
En ese sentido, se remarcó que el hecho fue abordado y resuelto sin que representara un riesgo para estudiantes, docentes ni personal de la escuela.
A través del comunicado difundido, las autoridades aprovecharon además para pedir a las familias que refuercen el diálogo con sus hijos sobre la importancia del respeto a las normas de convivencia, la responsabilidad y el cuidado de los espacios comunes dentro de la escuela.
El episodio vuelve a poner en agenda la necesidad de fortalecer la prevención, el acompañamiento familiar y el trabajo conjunto entre escuela y comunidad para garantizar entornos seguros en las instituciones educativas.