Carlos Flores llegó este lunes al Concejo Deliberante de Candelaria acompañado por el secretario de Gobierno, Aníbal Fariña, para responder personalmente el pedido de informes formulado por los ediles.

La convocatoria contemplaba 21 puntos y había sido fijada para que el jefe comunal explicara cuestiones relacionadas con ejecución presupuestaria, rendiciones, gastos, disponibilidad financiera, documentación solicitada por el cuerpo y actuaciones sobre emprendimientos del sector costero.
Flores se presentó en la fecha establecida, sin solicitar una prórroga, y el Ejecutivo respondió sucesivamente los temas que habían sido formulados con anterioridad. También contestó preguntas surgidas durante la propia sesión y manifestó que la documentación municipal continúa a disposición de los concejales.
Uno de los puntos abordados fue el estado de las rendiciones. Durante la exposición, el Ejecutivo informó que los balances trimestrales y estados de ejecución correspondientes al primer y segundo trimestre de 2026 fueron presentados ante el Concejo en tiempo y forma, mientras que los períodos siguientes todavía no habían alcanzado su fecha legal de vencimiento.
Asimismo, desde el Ejecutivo se sostuvo durante la sesión que las rendiciones anuales correspondientes a los ejercicios 2023, 2024 y 2025 fueron aprobadas por el Tribunal de Cuentas y que la gestión municipal no mantiene presentaciones vencidas. La administración de Flores afirmó que no registra objeciones pendientes del organismo de control sobre esas rendiciones.
La presentación también permitió responder sobre la controvertida construcción del sector costero. Desde el municipio se reiteró que el inmueble es de dominio privado, que existe documentación de propiedad y planos, y que el Ejecutivo considera que la obra se encuentra dentro del marco normativo aplicable.
“Si necesitan información, vengan a la Municipalidad”
Con el avance de la sesión, Flores fue endureciendo su discurso y cuestionó que diferencias administrativas terminen convirtiéndose, según su interpretación, en discusiones con intereses políticos que consumen tiempo mientras existen vecinos atravesando situaciones sociales urgentes.
El intendente invitó expresamente a los concejales a acercarse al edificio municipal, revisar la documentación y observar personalmente la demanda cotidiana que recibe el Ejecutivo.
Desde la Municipalidad se remarcó que cualquier documentación se encuentra disponible para ser consultada y que el municipio mantiene una postura abierta al diálogo institucional.
Flores insistió además en que los concejales deberían concurrir especialmente durante las jornadas de mayor asistencia social para conocer de primera mano la realidad de numerosas familias.
“Nosotros dependemos del pueblo”, sostuvo, mientras reclamaba mayor trabajo conjunto entre Ejecutivo y Legislativo.
El desafío que cambió el clima de la sesión
El momento que modificó definitivamente el tono de la reunión llegó cuando Flores habló de la crisis económica y las necesidades alimentarias.
El intendente propuso públicamente no cobrar su sueldo durante seis meses y propuso a los concejales a destinar también sus dietas para financiar la apertura y funcionamiento de tres merenderos.
La propuesta generó aplausos entre parte de los presentes y tuvo dos respuestas inmediatas.
La concejal Antonia Rodríguez tomó la palabra y manifestó públicamente que estaba dispuesta a donar su dieta, además de invitar a sus pares a acompañar la iniciativa.
Posteriormente, Aldo Silva también expresó su voluntad de sumarse.
En cambio, durante ese tramo de la sesión no se escuchó una adhesión pública equivalente por parte de los demás concejales mencionados en el debate. El propio Flores aclaró que no era necesario responder en ese mismo instante y que el cuerpo podía analizar posteriormente la propuesta.
La diferencia quedó planteada y ahora resta conocer formalmente qué decisión adoptará cada edil.
“El que quiera administrar el municipio, que gane las elecciones”
Otro de los cruces fuertes apareció cuando Flores defendió las facultades del Departamento Ejecutivo para administrar los recursos municipales.
El intendente sostuvo que si algún dirigente considera que debe aplicarse otro criterio de administración, tiene la posibilidad de presentar su propuesta electoral a la comunidad y, en caso de obtener el respaldo ciudadano, conducir el municipio.
El planteo generó uno de los momentos de mayor tensión política de la sesión. Flores reivindicó el mandato electoral del Ejecutivo, aunque también sostuvo que el Concejo conserva sus atribuciones de control y fiscalización.
Hacia el cierre hubo además diferencias con el presidente del cuerpo, Daniel Gauto, especialmente en torno al presupuesto y los recursos destinados al funcionamiento del Concejo. El intercambio subió de tono y ambas partes defendieron interpretaciones diferentes sobre el manejo y destino de determinadas partidas.
La presencia de Pianessi y la lectura política

Entre los presentes también estuvo el diputado provincial y dirigente radical Pepe Pianessi.
Su presencia aportó inevitablemente una lectura política a una sesión que ya venía atravesada por diferencias entre sectores del Concejo y el Ejecutivo. Sin embargo, su asistencia por sí sola no permite afirmar la existencia de una maniobra de desestabilización.
Desde sectores cercanos al oficialismo municipal se observa con cuestionamientos su participación frecuente en actividades políticas e institucionales de Candelaria; desde la oposición, en cambio, este tipo de presencia puede interpretarse como parte del acompañamiento a dirigentes de su espacio.
El cruce por el público presente
Otro momento de tensión surgió cuando desde la presidencia del Concejo se hizo referencia a la presencia de empleados municipales entre el público.
Flores reaccionó y recordó que se trataba de una sesión pública y que cualquier vecino de Candelaria tenía derecho a concurrir, independientemente de si trabaja o no para el municipio.
El jefe comunal sostuvo que no correspondía reducir a quienes estaban presentes a su condición laboral y defendió el carácter abierto del recinto.
Una sesión que terminó siendo mucho más que un pedido de informes
La convocatoria había comenzado como una sesión especial destinada a obtener respuestas administrativas.
El Ejecutivo concurrió, entregó documentación, respondió los puntos previstos y se puso a disposición para ampliar cualquier información que fuera necesaria.
Pero la reunión terminó exponiendo además la fuerte discusión política existente entre el Ejecutivo y parte del Concejo Deliberante.
Además de las presentaciones, Flores apuntó hacia la situación social y dejó planteado un desafío concreto: que durante seis meses tanto él como los siete concejales resignen sus ingresos para sostener tres espacios de asistencia alimentaria.
Dos ediles ya dijeron públicamente que sí.
Ahora la atención estará puesta en saber qué harán los demás.
Fuente: Candelaria Online / Sesión especial del Honorable Concejo Deliberante de Candelaria / Resolución 15/2026.







