Desde el municipio sostienen que la obra se encuentra dentro de las autorizaciones previstas, que no afecta derechos públicos y que está fuera de la línea de afectación de la Entidad Binacional.

La polémica por la construcción impulsada por Roberto Lagier en la zona de la Costanera de Candelaria sumó un nuevo capítulo. En las últimas horas, el secretario de Gobierno municipal, Aníbal Fariña, se presentó ante el Concejo Deliberante para brindar explicaciones y acercar documentación respaldatoria sobre el caso, luego de que el tema generara repercusión pública y distintas interpretaciones sobre la legalidad de la obra.
La construcción había quedado en el centro del debate tras publicaciones periodísticas y cuestionamientos vinculados al acceso a la costa, la línea de ribera, la cercanía con el río Paraná y la intervención del Ministerio de Ecología, que había dispuesto la suspensión de los trabajos.
En diálogo con Candelaria Online, Fariña explicó que la reunión con los concejales tuvo como objetivo “aclarar un tema que era confuso para algunas personas” y presentar la postura formal del Ejecutivo municipal.
“Lo que hice hoy, en representación del Ejecutivo municipal, fue apersonarme en el Concejo porque pidieron aclaración del tema. Planteé la situación real, la verdad respecto a ese tema, y llevé las normativas correspondientes”, señaló.
Según el funcionario, el predio donde se lleva adelante la obra corresponde a Roberto Lagier y se encuentra dentro de las autorizaciones previstas por el municipio.
“La cuestión del predio o el inmueble que corresponde a Roberto Lagier se encuentra dentro de las autorizaciones previstas por el municipio de Candelaria, porque no vulnera ningún derecho público ni espacio público”, afirmó.
Fariña remarcó además que, desde la interpretación municipal, la construcción se encuentra fuera de la línea de afectación de la Entidad Binacional, punto que considera central para entender el marco legal aplicable en este caso.
“Esa obra en construcción es una obra permitida y está fuera de la línea de afectación de la Entidad Binacional”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que el municipio llevó al Concejo herramientas documentales y normativas para interpretar la situación. Según detalló, cuando se trata de una zona afectada por la Entidad Binacional, corresponde aplicar esa normativa específica y no únicamente el criterio general del Código Civil vinculado a la línea de ribera.
“Al tratarse de un tratado internacional, como es la creación de la Entidad Binacional, lo que hace en este caso es modificar sustancialmente la línea de ribera y se rige por la línea de afectación. Y la línea de afectación en este caso no afecta la construcción ni la propiedad privada que está a nombre de Roberto Lagier”, explicó.
El secretario de Gobierno buscó llevar tranquilidad a la comunidad y aseguró que el municipio no actuó con intención de vulnerar ninguna normativa.
“El municipio no ha vulnerado ni tiene la intención de vulnerar ninguna normativa al respecto. Que se queden totalmente tranquilos en cuanto a eso y, si tienen alguna duda, estamos a disposición”, expresó.
Consultado sobre el accionar del Ministerio de Ecología, que había intervenido en la obra y retirado materiales y herramientas, Fariña fue crítico y sostuvo que, para el municipio, el procedimiento fue incorrecto.
“Para nosotros estuvo mal el accionar de Ecología. Violentó algunas normas municipales sin previo aviso y creemos que se extralimitó en la acción”, manifestó.
De todos modos, aclaró que la situación podría continuar en el plano jurídico u operativo, aunque insistió en que, desde la mirada del Ejecutivo municipal, no se cometió ningún ilícito ni ilegalidad.
“Tampoco se está cometiendo ningún ilícito ni nada por el estilo, según nuestra apreciación. Eso será materia de discusión jurídica u operativa seguramente, pero para nosotros estuvo mal y eso lo podemos sostener también jurídicamente”, agregó.
La obra ya había sido defendida públicamente por Roberto Lagier, quien aseguró que el emprendimiento se realiza sobre propiedad privada, con título, plano y documentación presentada, y que busca generar turismo, trabajo y movimiento económico para Candelaria.
Con la presentación de Fariña ante el Concejo, el municipio intenta ordenar la discusión pública, aclarar las competencias y respaldar su posición institucional frente a un tema que despertó opiniones divididas entre vecinos, organismos provinciales y sectores vinculados al desarrollo turístico de la ciudad.
Por ahora, el Ejecutivo sostiene que la obra está permitida, que no afecta espacio público y que se trabaja en una solución inmediata para destrabar el conflicto generado tras la intervención de Ecología.