
La crisis energética que atraviesa Candelaria sigue generando malestar entre los vecinos, en medio de cortes reiterados, deficiencias en el alumbrado público y un creciente reclamo social que incluso llegó al Concejo Deliberante, donde se presentó un proyecto para declarar la emergencia energética en la ciudad.
En ese contexto, el secretario de Gobierno de la Municipalidad de Candelaria, Aníbal Fariña, explicó en diálogo con Candelaria Online que desde el Ejecutivo local vienen realizando gestiones desde hace tiempo, incluso antes de que el problema se agravara.
Según detalló, el municipio mantuvo varias reuniones con autoridades de Energía de Misiones, incluida su presidenta, quien les informó que la solución estructural para la zona dependería de una importante obra que el Gobierno provincial ejecuta en Garupá. Se trata de una nueva estación transformadora, con una inversión aproximada de 6,5 millones de dólares, que apuntaría a mejorar el sistema eléctrico en toda el área de influencia, incluida Candelaria.


Fariña sostuvo que, mientras se espera esa obra de fondo, el municipio también avanzó en acciones concretas vinculadas al alumbrado público. En ese sentido, confirmó que la comuna compró 600 luminarias con fondos propios, sin subsidios ni créditos, como parte de un plan para mejorar la iluminación en distintos sectores de la ciudad.
El funcionario remarcó que esta decisión se tomó ante la falta de respuestas suficientes en el mantenimiento y ampliación de la red de alumbrado, una tarea que, según explicó, corresponde a EMSA a través de la tasa de alumbrado público que pagan los usuarios. “No buscamos culpables, pero sí exponer la realidad”, sostuvo.
Sin embargo, pese a contar con las luminarias, el municipio aún no pudo avanzar plenamente con la instalación. Fariña indicó que para ello se necesita personal habilitado para trabajar sobre la red eléctrica. Si bien la Municipalidad puso a disposición a sus electricistas y también el elevador necesario, todavía resta que EMSA brinde el curso de validación requerido para autorizar esas tareas. Además, siguen aguardando la provisión de los llamados pescantes, elementos indispensables para colocar las nuevas luminarias en los postes.
“El material está, la mano de obra está, la voluntad también. Lo que falta es la habilitación técnica y algunos insumos clave para empezar a trabajar”, resumió.
Sobre el reclamo vecinal y la iniciativa para declarar la emergencia energética, Fariña consideró que se trata de una manifestación legítima de los usuarios ante una situación que afecta la vida cotidiana. A la vez, insistió en que el municipio ya viene haciendo un trabajo constante de gestión y que continuará impulsando acciones para que las mejoras se reflejen cuanto antes en la calle.
Mientras tanto, la comunidad sigue esperando respuestas concretas en un tema que hoy aparece entre las principales preocupaciones de Candelaria: contar con un servicio eléctrico estable y un alumbrado público acorde a las necesidades de la ciudad.
