Un domingo gris, con lluvia suave, sin viento fuerte, sin calor agobiante… el escenario ideal para que todo funcione con normalidad. Pero en Candelaria, la realidad vuelve a ser otra: antes de las 13:30 ya se registraron dos cortes de energía.
La situación genera bronca y desconcierto entre los vecinos, que no encuentran explicación lógica ante las interrupciones del servicio en un día donde no existen condiciones climáticas extremas ni alta demanda eléctrica.
Sin motivos aparentes
Lejos de los días de calor intenso donde el consumo se dispara o de jornadas de tormenta con vientos que afectan el tendido eléctrico, este domingo se presenta como una jornada estable y sin sobresaltos climáticos.
Sin embargo, los cortes se repiten.
“¿Cuál es la excusa ahora?”, es la pregunta que empieza a repetirse en redes sociales y grupos de vecinos, donde el malestar crece a la par de la incertidumbre.
Un problema que no da respiro
Los cortes de luz se han vuelto una constante en la ciudad durante las últimas semanas, afectando la vida cotidiana, el comercio, los servicios y generando pérdidas económicas.
Lo que más preocupa es la frecuencia: ya no importa el clima, ni el horario, ni el contexto… los cortes siguen ocurriendo.
La paciencia se agota
En una ciudad que viene reclamando soluciones, este tipo de situaciones no hacen más que alimentar el enojo y la sensación de abandono.
Domingo, mediodía, lluvia tranquila… y otra vez sin luz.
En Candelaria, parece que ya no hace falta ni tormenta para que todo se apague.
