Miguelina fue una mujer incansable, activa y siempre presente. Durante años acompañó el trabajo de la Unión Cívica Radical (UCR), participando en cada elección, en cada campaña y en cada convocatoria donde hiciera falta sumar esfuerzo y convicción. Su presencia era habitual en reuniones, recorridas y actividades partidarias, donde se destacaba por su energía y su espíritu militante.
Quienes la conocieron la recuerdan como una persona comprometida, frontal y profundamente leal a sus ideales. Más allá de las diferencias políticas, era respetada y querida por vecinos de todos los sectores, por su calidez humana y su forma directa de involucrarse en los asuntos que consideraba importantes para la comunidad.
Su partida deja un vacío en la militancia local y en quienes compartieron años de trabajo y compromiso junto a ella.
Candelaria despide a una mujer que hizo de la participación política una forma de vida y que dejó huella en cada campaña y en cada gesto de acompañamiento.
A sus familiares y seres queridos, el acompañamiento y las condolencias en este momento de dolor.
