En el Lote 5 del barrio 2 de Febrero, la solidaridad tomó forma de olla, merienda y trabajo en equipo. Allí, hace aproximadamente un mes y medio, Rosana López, Lucas Fiorito y Héctor “Rulero” Ferreira pusieron en marcha un proyecto comunitario que comenzó como merendero y hoy ya funciona como comedor para acompañar a vecinos que atraviesan situaciones difíciles.
En diálogo con Candelaria Online, Rosana contó que todo empezó con una propuesta sencilla, pero urgente: brindar una merienda a los chicos del barrio. Con el correr de los días, la realidad fue mostrando una necesidad mucho más profunda y el espacio fue creciendo.
“Primero arrancamos con un merendero, dándole gaseosa y factura a los chicos. Después vino la propuesta de cocinar y ahí empezamos con el comedor”, relató.

Actualmente, el comedor asiste a más de 100 familias, con unos 130 comensales, una cifra que refleja con crudeza el nivel de necesidad que atraviesa el sector. “Veo muchos chicos viniendo a buscar la comida, y ahí es donde uno se da cuenta de la necesidad que hay”, expresó.
En ese contexto, Rosana destacó como fundamental el acompañamiento del intendente Carlos Flores, quien recientemente visitó el lugar y comprometió su ayuda para seguir fortaleciendo el espacio. Según contó, después de Semana Santa el municipio comenzará a colaborar con pan, bollos y facturas, para complementar tanto el comedor como el merendero.
La tarea cotidiana también se sostiene gracias al apoyo de personas que decidieron sumarse de manera solidaria. Entre ellos, Rosana agradeció especialmente a Daniel, propietario de la verdulería ubicada frente a la YPF, quien colabora con frutas y verduras para los chicos. También remarcó el acompañamiento permanente de Lucas Fiorito, quien ayuda con insumos para que no falte nada a la hora de cocinar.
Además del trabajo de Rosana y Rulero, el comedor cuenta con la ayuda de la familia, entre ellos su esposo e hija, y con vecinos que se acercan a dar una mano. En las últimas horas también recibieron la visita del presidente de COSCAL, Javier Redka, de quien esperan colaboración para seguir ampliando la asistencia.
Lo que nació como una pequeña iniciativa barrial ya se transformó en una red comunitaria que crece al ritmo de la necesidad. En el barrio 2 de Febrero, el comedor del Lote 5 no solo reparte comida: también reparte contención, compromiso y esperanza.
