
Un niño de 11 años falleció en las últimas horas en el Hospital de Pediatría de Posadas, donde permanecía internado en terapia intensiva desde el sábado pasado, luego de haber sufrido un ahogamiento en una pileta en la localidad de Candelaria.
Según la información oficial, el menor fue hallado inconsciente y flotando en el agua por su madre, quien de inmediato solicitó ayuda y lo trasladó al hospital local. Al ingresar a la guardia, el niño presentaba un paro cardiorrespiratorio, por lo que el personal médico inició maniobras de reanimación de urgencia.
El doctor Carlos Torres, quien intervino en la atención inicial, explicó que se realizaron tareas de aspiración, intubación y reanimación cardiopulmonar durante varios minutos, logrando finalmente recuperar la actividad cardíaca. Tras ser estabilizado, el paciente fue derivado de urgencia al Hospital de Pediatría de Posadas, con aviso previo al centro de mayor complejidad.
Ya en Posadas, el niño fue conectado a asistencia respiratoria mecánica, se le practicaron estudios de urgencia y quedó internado en estado crítico en la unidad de terapia intensiva. Pese al esfuerzo del equipo médico y a la atención recibida, este lunes se confirmó su fallecimiento, luego de dos días bajo cuidados intensivos.
El hecho generó profunda conmoción en la comunidad y vuelve a poner en foco la importancia de extremar las medidas de prevención y supervisión en piletas, especialmente durante la temporada de verano.