Escucharon a una mujer pidiendo auxilio y a un auto acelerar: solo quedó un par de zapatos en la calle

Una joven contó en su cuenta de Twitter la situación que vivió en la madrugada del pasado sábado, en el barrio El Palomar de la ciudad de Posadas. Asegura haber escuchado a una mujer pediendo auxilio seguido de un auto acelerando. Al salir al balcón no había nadie, solamente un par de zapatos femeninos.

Otra vez El Palomar y otra vez una mujer que usa la red social Twitter para hacer masiva lo que vivió en la madrugada del sábado. “Me sumó a esta acción para alertar a todas las mujeres que caminan por Posadas”, comenzó la joven con el hilo. mujer pidiendo auxilio

“Entre las 4:20 y 4:30, por la calle Luis Pasteur, casi Rademacher, escuchamos con mi pareja, desde mi departamento, un grito desgarrador de auxilio de una mujer y un auto acelerar”, contó.

De inmediato los jóvenes salieron al exterior del edificio para ver que estaba pasando. “En menos de un minuto salimos al balcón, pero no había nadie y tampoco ruidos. Enfrente los vecinos también salieron a mirar que pasaba. Al mismo tiempo llamamos al 911, nos tomaron los datos y en 10 minutos llegaron dos patrulleros”, dijo.

“Les contamos lo que escuchamos y dos de los policías caminaron hacia la avenida. Cuando vuelven tenían un par de zapatos de mujer (plataforma negra talle 35), estaban tirados en la calle, a pocos metros de Rademacher. Lo que sentí en ese momento no se cómo explicarlo”, contó la joven.

Los zapatos fueron encontrados sobre la calle Luis Pasteur, a pocos metros de la Avenida Rademacher. Además, en la calle, estaban marcadas la huella de un auto de alta gama. “Los policías notaron que en la calle estaba marcada la huella de un auto, según ellos de alta gama. Lo relacionamos con el ruido que escuchamos de un auto acelerando. Una vecina de enfrente también habló con ellos y contó lo mismo que nosotros”, explicó.

Los zapatos fueron secuestrados por la policía de Misiones. “No sabemos qué pasó, solo escuchamos un grito desgarrador, que todavía suena en mi cabeza y un auto acelerar. La Policía se fue y nos quedamos inquietos, pensando en mil posibilidades. La única certeza es el par de zapatos de esos que usamos para ir al boliche alguna vez”, relató la mujer.

Los zapatos encotrados en la calle Luis Pasteur.
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