Recibió un disparo en la cabeza y la cruzaron desde Paraguay ilegalmente

Una joven de nacionalidad paraguaya de 19 años fue ingresada al Samic de Puerto Iguazú el viernes con una herida de bala. Su pareja dijo que le disparó un niño

Junto a la muchacha herida estaban su pareja de 21 años y su suegra. / Foto: Norma Devechi
Junto a la muchacha herida estaban su pareja de 21 años y su suegra. / Foto: Norma Devechi

La paciente estaría fuera de peligro y pasó a una sala común

Una joven paraguaya de 19 años fue cruzada desde Paraguay por un paso clandestino herida de un disparo en la cabeza y luego internada en el Hospital Samic Marta Schwarz, de Puerto Iguazú. El hecho ocurrió el viernes y por el caso se dio aviso al Consulado de Paraguay.
La situación se mantuvo con mucho sigilo, pero pese al hermetismo del caso El Territorio pudo confirmar que hasta ayer a la noche la joven seguía internada. De todas formas, se supo que en la víspera salió de terapia intensiva y fue trasladada a una sala común. Estaría fuera de peligro, pero aún con la bala alojada en la cabeza.
Según se pudo reconstruir en base a fuentes policiales, la joven herida ingresó al hospital el viernes en horas de la siesta. Fue inmediatamente atendida, pero como indica el protocolo, los trabajadores de salud dieron aviso a las autoridades policiales sobre su presencia.
Fueron los efectivos de la Comisaría Primera quienes tomaron intervención en el caso y se trasladaron al centro asistencial para corroborar lo ocurrido. Allí los uniformados se entrevistaron con la pareja y la suegra de la víctima, quienes tienen domicilio legal en la calle Blas Parera del barrio 1° de Mayo, de la Ciudad de Cataratas.
El joven de 21 años relató una muy llamativa secuencia. Dijo que todo sucedió tres días antes en un campamento de pesca en el barrio San Francisco, de Ciudad del Este, frente a la costa brasileña, donde se encontraban. Allí -amplió- uno de los pescadores que los acompañaba portaba un arma calibre 22.
Siguiendo la secuencia, que a priori y sin detalles sobre los pormenores genera mucha suspicacia, expresó que este pescador en determinado momento dejó el revólver en una mesa y fue entonces que un niño la tomó.
En manos del menor el aparato se accionó en varias oportunidades y fue entonces que una bala impactó en el cráneo de la mujer. Dadas estas circunstancias y para preservar el avance de una investigación judicial, los nombres de los protagonistas por el momento se mantienen en reserva.
Los familiares dijeron que luego de ser herida la muchacha fue trasladada a un hospital local, donde quedó internada. Entonces, siempre desde su relato, decidieron que lo mejor era trasladarla a Puerto Iguazú para una mejor atención médica.
Las formas, en cambio, no siguieron ningún protocolo sanitario. En Paraguay le pusieron un calmante y “con eso fueron hasta la frontera”. Sin embargo, luego de una intensa cola en el puente, no le dejaron pasar por Aduana y tuvieron que volverse.
Entonces cuando se decidió el cruce por un lugar no habilitado.
Los efectivos policiales dieron aviso a las autoridades del Consulado paraguayo en Puerto Iguazú de lo ocurrido, pero, como se señaló, hasta ayer a la noche no había mayores detalles del avance en las investigaciones del caso, ni siquiera si corresponde que se investigue en Paraguay o Misiones. Tampoco sobre la situación de los familiares de la joven.

Antecedente
En enero de este año dos jóvenes de Eldorado tuvieron un accidente de tránsito en Mayor Otaño, Paraguay, y luego de una breve atención fueron trasladados en canoas hasta un puerto clandestino de Puerto Piray. Uno de ellos llegó muerto y otro falleció horas más tarde.
Ocurrió el sábado 15 y las víctimas fueron identificadas como Miguel Ángel Segovia Areco (26) y Damián Ovelar Miguel (20), ambos oriundos de Eldorado. Según se reconstruyó, el siniestro vial ocurrió cerca de las 22 del sábado en la localidad de Carlos Antonio López.
Areco y Miguel viajaban como acompañantes en un Toyota Premio despistó sobre un camino vecinal del barrio San Juan de esa localidad. Ambos fueron asistidos y trasladados a la guardia del centro de salud local.
Sin embargo, el conductor del vehículo siniestrado insistió en que sean trasladados a Argentina para una mejor atención. Creyeron que eso podría salvar sus vidas, debido a que el hospital de complejidad (siempre según las fuentes en base a declaraciones de los médicos de guardia) se encuentra a unos 200 kilómetros de distancia.
Tal fue la insistencia del hombre que los misioneros ni llegaron a ser identificados en el centro médico. Los cuerpos, uno sin vida y otro malherido, llegaron en horas de la madrugada en dos embarcaciones. Se trató de una escena tétrica: estaban cubiertos con sábanas blancas.

* Con la información decorresponsalía Puerto Iguazú*

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