Una comerciante de Oberá lucha por su vida tras ser baleada por motochorros

Gladis Beatriz Gómez (39) fue víctima de dos motochorros. Alcanzó a contar que no se resistió, pero igual la dispararon. Permanece internada en terapia intensiva y en estado crítico

Con sus últimas fuerzas, bañada en sangre por un tiro en la cabeza, Gladis Beatriz Gómez (39) alcanzó a contar que dos motochorros la asaltaron y que uno de ellos le disparó a corta distancia cuando se disponía a entregarles la escasa recaudación del día que guardaba en una caja de zapatos.

Así de brutal e incomprensible fue el atraco que padeció la comerciante que por estas horas se debate entre la vida y la muerte internada en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del Hospital Samic de la ciudad de Oberá.

El violento asalto se registró el miércoles, alrededor de las 21.40, en el local de calle Piebrabuena 1492, esquina Colombia, en el barrio Loma Porá.

Al cierre de esta edición la víctima permanecía en estado crítico, con asistencia respiratoria mecánica, según precisó Héctor González, director del Samic. 

En diálogo con El Territorio, el médico explicó que “la paciente tiene una herida en el cráneo por proyectil de arma de fuego y el pronóstico es muy complicado. Fue evaluada por los neurólogos y, por el momento, se decidió no intervenirla porque la bala que está alojada en una zona muy delicada. Habrá que ver su evolución en las próximas horas para decidir lo más conveniente”.

Con relación a los autores del hecho, si bien desde la Unidad Regional II de Policía informaron que tienen algunas pistas, al menos hasta anoche no hubo avances significativos en la investigación ni se registraron detenciones.

Gómez es soltera, oriunda de la localidad de Campo Ramón y desde hacía alrededor de un año alquilaba el local de la despensa donde fue asaltada.

Los vecinos la describieron como una persona muy trabajadora, solidaria y religiosa, faceta que desarrollaba como colaboradora en la parroquia Cristo Rey, donde anoche rezaron por su recuperación.

“Papá, me dieron un tiro”

El violento asalto generó gran conmoción en el barrio, una zona residencial ubicada a pocas cuadras del centro de la ciudad y que en los últimos años se convirtió en epicentro del desarrollo de varios edificios de departamentos.

Si bien la inseguridad va en aumento, con hechos que se registran casi a diario, en este caso llamó la atención la violencia desatada por los malvivientes.

Tampoco es un dato menor que la propia víctima mencionó que no se resistió y que le dispararon cuando se disponía a entregar el dinero que tenía. En tal sentido, un vocero policial no descartó que al delincuente se le haya “escapado” el tiro, lo que no atenúa su responsabilidad y hasta parece poco probable, ya que en la escena hallaron un segundo plomo, es decir que disparó dos veces. 

“Por el estruendo se notó que fue un calibre grande. Yo estoy a media cuadra y se escuchó fuertísimo. Salí a ver y un muchacho que pasaba me dijo que le asaltaron a Gladis, fui a ver y todavía estaba consciente, hablaba y explicó que fueron dos desconocidos en moto. Dijo que nunca antes los había visto, que le pidieron la plata y cuando se dio vuelta para darle le dispararon”, precisó un vecino.

Incluso, mencionó que la víctima tuvo la lucidez que llamar a su padre, que reside en Campo Ramón, para contarle lo sucedido.

“Cuando llegué estaba hablando con el papá. Todavía le dijo: “papá, me dieron un tiro”. La verdad que es una tragedia. Es una chica muy buena que trabajaba todo el día y apenas le alcanzaba para pagar el alquiler. Es terrible”, agregó.

Por su parte, otra vecina mencionó que “después del asalto la chica salió del negocio y pidió auxilio, a pesar que perdía mucha sangre. No sé de dónde sacó la fuerza. Muchos escuchamos el disparo y salimos a ver. Ella llegó a contar que los chorros andaban en moto y ni se sacaron los cascos”.

En tanto, corroboró la versión de otros testigos: “Lo que sabemos es que ella no se resistió al robo y les iba a dar la plata, pero igual le dispararon. Eso no se entiende”.

Indicios

Allegados a la víctima indicaron que residía en Oberá con su hermana Liliana, quien al enterarse de hecho entró en shock y tuvo que ser asistida por una crisis de nervios.

Respecto de la investigación, en diálogo con la prensa, el jefe de la Unidad Regional II, comisario inspector Rubén Darío Duarte, consideró importante el análisis de las grabaciones de las cámaras de seguridad de varias casas y comercios de la zona para tratar de dar con algún indicio que permita identificar a los motochorros.

Asimismo, aportó un dato escalofriante: minutos antes del atraco al comercio de calle Piedrabuena los supuestos implicados habrían estado en una plaza céntrica de Oberá exhibiendo el revólver que luego utilizaron para dispararle a Gómez.

Dicho dato fue recabado por personal policial en las pesquisas de rigor y, de corroborase, podría significar un dato clave para dar con los asaltantes.

Entre las primeras medidas, luego del traslado de la víctima al Hospital Samic, personal de la División Criminalística analizó la escena y dio con un plomo, presumiblemente calibre 32, lo que confirmó que el delincuente armado disparó dos veces. 

Por las características del violento asalto, la Jefatura de la Policía de Misiones emitió expresas directivas para extremar los esfuerzos en tratar de dar con los autores del hecho, por lo que personal de varias dependencias se halla trabajando en un caso considerado de máxima prioridad.

Comerciantes en alerta

El caso generó enorme conmoción en Oberá, al punto que un grupo de comerciantes anticiparon la intención de movilizarse en reclamo de justicia para Gladis y condiciones que permitan mejorar la seguridad en la ciudad.

Adriana Kosnicki, referente del sector, expresó que “está muy claro que estamos en tierra de nadie, te roban y aunque tengas pruebas los delincuentes siguen libres. Pero ahora además te balean”.

“Pedimos justicia por la colega comerciante que está muy grave. No puede ser que tengamos que estar trabajando con miedo de que son asalten y nos baleen. Necesitamos urgente mayor presencia policial”, agregó.

Por su parte, varios vecinos de calle Piedrabuena y zonas aledañas se mostraron preocupados por la escalada de robos que vienen padeciendo.

Se trata de sector de la ciudad con gran cantidad de departamentos de alquiler que se volvieron blanco constante de delincuentes. 

Incluso, meses atrás la Policía detectó un supuesto aguantadero en una casa de calle Piedrabuena y Paraguay, a sólo una cuadra del local donde Gómez fue baleada.

En tanto, el viernes a la mañana desconocidos ingresaron a un departamento de Tierra del Fuego casi Piedrabuena.

Otro aspecto preocupante y que tendría estrecha relación con los hechos en contra de la propiedad es la venta y consumo de estupefacientes, un flagelo que se extiende en Loma Porá, como en tantos otros barrios de Oberá.

“Varias veces avisamos a la Policía, pero después recibimos represalias. Entonces la gente ya ni denuncia”, lamentó un vecino de calle Paraguay. 

Por otra parte, Alberto Biano, ahijado de Gómez, expresó la consternación de familiares y amigos de la víctima.

“La familia está destrozada, tanto los padres como los hermanos de Gladis. Ella es una persona muy creyente y pedimos a todos que oren por su recuperación, como ella oró tantas veces por gente que lo necesitó”, remarcó Biano. 

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