Productores resisten ante el avance del cultivo de maíz transgénico en San Pedro

Unas doce familias del Paraje Yateí aseguraron que no dejarán sus chacras y permanecen en alerta. El intendente Miguel Dos Santos negó un desalojo y dijo desconocer la situación de los vecinos.

Los productores que resisten en el Paraje Yateí, ubicado a 20 kilómetros del centro de esta localidad en el límite con San Vicente, se mantienen firmes en su decisión de no dejar las chacras ante el avance del cultivo de maíz transgénico en la zona.

Es que semanas atrás, nueve familias fueron obligadas a abandonar sus tierras tras la aparición de un propietario interesado en plantar granos.
“Todos viven de la tierra, acá se planta tabaco, yerba, todos vivimos de eso. Somos más o menos doce familias. Nueve ya se fueron de estos lotes. Nosotros no somos propietarios, pero vivimos hace muchos años acá. Si nos vamos tendremos que vivir en una villa o en un bañado, yo nací y me crié acá, tengo 42 años, somos todos de estas tierras”, advirtió Estela Opichanyy, madre de cuatro hijos que reside hace cuatro años en el paraje junto a su esposo Basilio Jaciuk.

Cabe recordar que estos productores denunciaron que comenzaron a ser desalojados de las tierras que ocupan, en algunos casos, desde hace más de 14 años.

“Nosotros hace cuatro año que vivimos acá, hay vecinos que están hace más de 14 años, vivimos de esto, tenemos tabaco, yerba, mandioca, maíz, leche y verduras. Dónde voy a ir con mis cuatro hijos y mi esposo. Voy a defender estas tierras, esa es nuestra verdad, nuestra realidad, no porque venga una persona con plata nos van a sacar”, expresó Opichanyy.

En este contexto, Wilmar Vaz de la Asociación Civil de Comunidades Campesinas por el Trabajo Agrario, organización que hace 20 años brega por la soberanía alimentaria en Misiones, explicó que los vecinos del Paraje Yateí “no tienen el 100% del conocimiento del debate sobre el maíz transgénico”.

“Este señor propietario quiere humildemente negociar con los productores para sacarlos y plantar maíz transgénico. Este cultivo tiene un rendimiento de 9 mil a 12 mil kilos por hectárea. Ésos son los negociados que vienen a hacer para sacar la gente de la chacra”, señaló.

Sostuvo que “el maíz transgénico viene con la política de Monsanto avanzando por todas las tierras productivas. No hay un desalojo violento, pero te ofrecen plata y si hacés un análisis, con 30 mil pesos por hectárea perdés mucho a futuro. Te dicen ‘salí de allá, te damos energía, accesos y escuelas’, la gente cae y después no tiene para producir. Nosotros no tenemos una política provincial para el pequeño productor en Misiones”, lamentó.

A su turno, Eugenio Lestes, productor de Pozo Azul y representante de la organización “Unidos Ruta 20”, se mostró en total desacuerdo con el cultivo de maíz transgénico.

“Somos pequeños productores que plantamos semillas criollas, hay algunos que están a favor de las semillas transgénicas, pero yo no. Hice una prueba y rinde menos que el maíz criollo, aparte no estoy de acuerdo con poner tanto veneno en los suelos de nuestra provincia”, señaló.

Desconocimiento municipal

El intendente de San Pedro, Miguel Dos Santos, manifestó a PRIMERA EDICIÓN que desaprueba las plantaciones de maíz transgénico y sostuvo que los avances de este tipo de cultivos en la zona “son sólo comentarios”.

“En San Pedro no existen plantaciones de transgénicos, yo tampoco voy a apoyar eso. Quiero que quede bien en claro que nosotros apoyamos a los colonos que producen maíz y soja, pero normalmente, como se venía plantando hasta ahora. Yo creo que hay muchos que lo están haciendo en diez u ocho hectáreas de maíz aunque de manera tradicional”, sentenció.

En este sentido, consideró que en San Pedro “no hay capitales para hacer la inversión” que requiere un cultivo de estas características. “Para hacer esas plantaciones se deben tener máquinas grandes, empresas grandes, acá son todos colonos chicos y los más grandes plantan yerba mate. Creo que tenemos que pensar en criar y producir lechones. Si los argentinos y los sampedrinos no producimos lo que comemos, el Estado no va a tener recursos para mantenernos a todos”, observó.

Aseveró también que el Ministerio de Ecología “está haciendo un buen trabajo en materia de controles ambientales en la zona”.
“Tenemos un equipo técnico de la Municipalidad que se está capacitando para trabajar con los cursos de agua. Antes creo que teníamos la cultura de romper el monte, pero hoy tenemos que producir, limpiar sólo lo que vamos a necesitar y trabajar pensando con la cabeza”, aseveró.

Y opinó que “el pueblo necesita producir algo barato porque en esta época necesitamos mucho del maíz para el alimento de los vacunos”.
“Compramos carne de otras provincias y acá tenemos buena calidad de animales. Nosotros tenemos que pensar en la parte financiera. Yo desde mi parte voy a seguir apoyando a los productores chicos y a las cooperativas que están produciendo alimento para el ganado”, adujo.

Con respecto al conflicto en el Paraje Yateí, el intendente de San Pedro negó un desalojo en el lugar. “Tengo conocimiento de que la gente vendió los lotes, están los documentos hechos por escribanía, incluso contaron la plata adelante de un escribano, desconozco que haya sido un desalojo”, declaró.

En este contexto, reiteró que “ni el Estado ni nadie se va hacer cargo de lo que ellos hagan”. Sobre las familias que permanecen en el paraje, Dos Santos afirmó desconocer la situación.

Avances del maíz

Los trabajos con el maíz en la zona Norte de Misiones se vienen realizando desde 2014 por parte de la Secretaría de Agricultura Familiar (SAF) de la Nación en conjunto con seis cooperativas.

Estos lograron que en cinco años la producción local de maíz pase de 18 toneladas a 1.220 toneladas en un total de 3.500 hectáreas de cultivo.
“Venimos trabajando en el tema desde el año 2014 cuando se instaló una pequeña planta de alimento balanceado en Cooperativa Paraíso, y en el 2018 se terminó de instalar otra planta en la Cooperativa de San Antonio para seguir avanzando en un proceso de productividad en la zona”, reveló el técnico de la SAF, Hernán Airton Mattje.

Explicó que “el maíz local no alcanza para abastecer a las plantas de alimento balanceado para cerdos, pollos y animales vacunos que se instalaron en estas cooperativas, por ende siempre se termina comprando a otras provincias”.

“En Piñalito existía una planta de silos, que estaba en desuso, y se puso en funcionamiento en el 2016 y hoy estas instalaciones están prestando servicio de acopio para el acondicionamiento de todo este maíz que se produce en esta zona”, apuntó.

Contó que gran parte de estos granos se destina a la elaboración de alimento balanceado y otra gran parte para los productores ganaderos que se dedican al feedlot (engorde a corral) en la provincia.

Aclaró que este crecimiento en la producción “no implica un incremento en la superficie sembrada, debido a que se hizo un trabajo para hacer más eficientes los rindes por hectáreas”.

“Pasamos de obtener 3 mil kilos de maíz por hectárea a una media de 8.500 kilos y ese fue el trabajo que hicimos que nos permitió aumentar la producción de maíz en toda la Zona Norte”, dijo.
Consultado sobre las semillas empleadas para este proyecto, Mattje aseveró que “se trabajó con variedades locales, híbridas y también transgénicas”.

“Dentro de estas últimas funcionaron las Dekalb, Pioneer, Syngenta y otras variedades que se están probando para ver cómo se adaptan al clima y suelo. Tampoco le podemos recomendar cualquier material genético”, afirmó.

Polémico programa

La Secretaría de Gobierno de Agroindustria de la Nación y la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (MAIZAR) firmaron un convenio para desarrollar el cultivo de maíz de alta productividad, mediante el uso de semillas transgénicas, en las provincias de Misiones y el noreste de la provincia de Corrientes, que le permitirá a la región alcanzar el autoabastecimiento de alimentos balanceados de mejor calidad y mejores rindes, facilitando también así iniciar la comercialización de su producción con Brasil en un futuro mediato.

El acuerdo, promovido por la Secretaría de Agricultura Familiar, busca replicar el modelo de trabajo que se realiza con éxito en Brasil y Paraguay; desarrollando una producción local de maíz que promueva competitividad en la creación de proteína animal, y evite los costos de flete que insume actualmente el traslado del cereal proveniente de otras regiones.

Además el proyecto se destaca por el objetivo de vocación exportadora que busca atender la fuerte demanda de maíz del complejo agroindustrial del estado de Santa Catarina (Brasil), que importa aproximadamente un millón de toneladas desde Paraguay y tres millones de toneladas del Mato Grosso. Se pretende avanzar en una primera etapa con el cultivo de maíz en 250 mil hectáreas de tierras en desuso (capueras).

fuente: Diario Primera Edicion

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