Pesar por el fallecimiento de Martín Riveros, “El Señor del Acordeón”

POSADAS. El suceso se produjo en la jornada de hoy, y los restos del músico acordeonista, bandoneonista, autor y compositor de 75 años, son velados en una cochería de esta ciudad. Las palabras de despedida de su amigo y colega, Juan Ramón Fariña.

Hijo del músico Pedro Pascual Riveros y de Cornelia Rey de Riveros, nació en Encarnación el 11 de noviembre de 1943. Fue quien, junto a sus hermanos, hicieron sonar los primeros acordes en el Festival Nacional de la Música del Litoral en 1963.

Juan Ramón Fariña, tuvo el privilegio de acompañar al Maestro.

Palabras de despedida del colega y amigo, Juan Ramón Fariña:

“Se nos fue un Maestro
“El Señor del Acordeón”
Don 
Martin Riveros Q.E.P.D.

Desde la más temprana edad comenzó a tocar el violín y; lo hacía realmente MUY BIEN, tanto que a los 7 años, ya conformaba parte de La Orquesta de su señor padre y animaba las fiestas sociales en la escuela y en algunas que otras reuniones.
En la adolescencia y por el viaje de su hermano LULO, el conjunto quedó sin “su bandoneonista”, razón más que suficiente para que su padre le asignara la “responsabilidad” de ser “El Bandoneonista”. Eso lo llevó a redoblar horas de ensayos y asistir a maestros, estudios de los “métodos” para bandoneon.
Con apenas 17 años, viajó a Buenos Aires y entre trabajar como operario en fábricas, curtiembre y otras actividades, seguía pulsando su Fiel Instrumento.
Llegó a grabar con GRANDES MÚSICOS.
Inquieto, estudioso, siempre dispuesto a compartir sus saberes y abierto a aprender de los demás.
Inventó su propio instrumento fusionando una ACORDEÓN Y UN BANDONEON e hizo fabricar su propia “herramienta”
Lo bautizaron con el apodo de “El Señor del Acordeón”
En 1994 grabó con Teodoro Cuenca un disco en el que se incluyó una versión de la que luego fue declarada como “Canción Oficial de Misiones” (Misionerita) y que suena en cuantos actos Oficiales y Escolares se realizan.
En 1963 al iniciarse el actual Festival Nacional de la Música del Litoral, fue el primer Músico en Pisar el Escenario.
Amó a este festival con todas las fuerzas de su corazón. Tanto que hace un mes; grabó su obra ÚLTIMA dedicada a esta fiesta con LAs Glosas y el Sapukái de éste servidor, la canción en la voz de Ricardo Alvez y el Bajo de su hijo Victor.
Fue y se mantuvo firme con su expresión de que MORIRÍA como Chamamecero y vaya si lo cumplió.
En el medio día de este 15 de mayo de 2019, partió a su eterna morada dejando en los corazones de las personas que lo queremos, un dolor indescriptible.
Sólo me queda decirte, Gracias Maestro Martín Riveros por haberme convocado a conformar el conjunto que me permitió revivir esas emociones que solamente se siente al estar en los ensayos o en el escenario.
Dios Todopoderoso te permita brillar como siempre con tu Luz y no dejes de echarnos un poquito de claridad a quienes estaremos encarando los caminos de nuestra música y nuestra cultura
“.

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