“Pa, estoy en Entre Ríos, me ponen suero ¡Ayuda!”

“Pa, estoy en Entre Ríos, me ponen suero ¡Ayuda!”. Los últimos mensajes de Melany Michelle Schendelbek (20) a su progenitor desataron la desesperación de sus padres y la denuncia ya no por su repentina ausencia, sino por la grave sospecha que fue captada por la fuerza por alguien que la llevó hacia Entre Ríos y la mantiene cautiva y posiblemente como víctima de una red de trata de personas.

En contacto con PRIMERA EDICIÓNsu padre Miguel Schendelbek, cuando retornaba a Wanda ayer desde Paraná, relató: “Desde el jueves por la tarde no la volvimos a ver, nos enviamos mensajes de texto a las 16 y después a la noche del mismo día me llegaron más mensajes de Whatsapp en los que aseguraba que estaba bien. Pero ella no los escribió, estoy seguro porque conozco los términos que utiliza y cómo abrevia las palabras. No eran de ellas y se los mostré a la Policía en Wanda”.

También agregó que, ya en la madrugada del viernes, “a las 2.30 volví a recibir mensajes y sí fueron de mi hija porque eran cortitos y precisos: ‘Hola pa, ayuda pa’, ‘Entre Ríos, en Paraná’, ‘Suran gris’, ‘me ponen suero’, ‘un hombre alto, paraguayo’, ‘casa de madera’. Después no se volvió a contactar más. No paramos de enviarle mensajes y llamarla y fuimos hasta Paraná a realizar la denuncia”.

No sólo ante la Policía entrerriana amplió la denuncia Schendelbek: también sumó presentaciones ante la Policía Federal, Gendarmería Nacional y Prefectura y se encendieron las alertas y protocolo para investigar el presunto delito de trata de personas e intentar ubicar la vivienda donde podría estar privada de su libertad la misionera.

Tengo esperanza y fe en que aparezca con vida, tanto acá en Misiones como las fuerzas de seguridad de Entre Ríos fueron muy atentos con nosotros y comenzaron a actuar de inmediato. Estoy convencido de que la van a encontrar o que se va a escapar”.

Rastreo de celular

En cuanto a los primeros pasos investigativos, el rastreo del celular apuntó a la zona, Paraná, como punto posible en que se encuentre Michelle.

La línea de telefonía sigue activa, por lo que suponen que puede estar apagado el celular pero continúa emitiendo señal y rebote de antena.

Miguel aseguró que “ella no tenía motivos para escapar de nadie. Lo único raro que noté, antes de que desapareciera, fue que repetía sus ganas de eliminar su cuenta de Facebook. Dijo que alguien la acosaba, la molestaba y tenía miedo. Cuando comencé a buscarla le consulté a dos amigos de ella y me dijeron lo mismo, pero no pudieron precisar quién era esa persona”.

Múltiples organizaciones de lucha contra la trata se sumaron a la búsqueda en las últimas horas, como el Plenario de Trabajadoras e instituciones gubernamentales.

Fuente: Diario Primera Edición

Dejá tu Comentario !