Obras públicas: “Antes de emitir una opinión sobre estos proyectos, que el Ejecutivo reúna todos los requisitos y documentaciones”

CANDELARIA. Casi como un eco, se sigue escuchando la expresión del edil Atilio Ponce (FR), dejando en claro que no es de oposición su postura respecto de temas tratados en la última sesión especial, sino un pedido de manejo más claro de los recursos del Estado. Y ello nos lleva a pensar que las estrategias para alcanzar ciertos objetivos de una empresa pueden resultar claves si hablamos de un plan de Marketing, pero cuando  las acciones y recursos van dirigidos a implementar controles a través de técnicas psicológicas y discursos sociales, se estaría ante un arte que pocos lo desarrollan debido a que no todas las personas tienen “habilidades sociales” para ello, y es la MANIPULACIÓN.

Plaza del Barrio Evita, hoy.

Definiciones sobre temas de seguridad, dicen que la Ingeniería Social es el acto de manipular a una persona a través de técnicas psicológicas y habilidades sociales para cumplir metas específicas. Éstas contemplan entre otras cosas: la obtención de información, el acceso a un sistema o la ejecución de una actividad más elaborada (como el robo de un activo), pudiendo ser o no del interés de la persona objetivo.

Nos centramos en esta reflexión a raíz de lo acontecido en la pasada sesión especial del Concejo Deliberante que, de acuerdo al orden del día, tenía el tratamiento de proyectos enviados por el Ejecutivo Municipal, y solicitados como urgentes,  relacionados con obras para los barrios, entre ellos la remodelación del playón deportivo del B° Evita, calculado en una módica suma $ 1.032.100. Claro que en el proyecto faltaban datos como nombre de la empresa contratista, sobre quién manejará esos fondos, plazo de ejecución, entre otros puntos de interés público.

No pasó desapercibido para este redactor la presencia de familias, padres con sus niños, presentes en la sesión que con sus intervenciones pedían a los ediles consideren lo solicitado por el Ejecutivo Municipal, con expresiones: “queremos juegos para nuestros niños y venimos sólo por ellos”, “nosotros necesitamos esas mejoras”. A lo que los ediles se mostraron comprensivos y de acuerdo con la idea de los presentes, e insistieron en el hecho de que la falta de cumplimiento por parte del Ejecutivo es lo que impediría la concreción de las obras. Cumplimientos ya mencionados.

Capturas de imàgenes de la sesión con la presencia de chicos y adultos. En medio, el playón a remodelar cuyo costo de la obra está calculado en
$ 1.032.100.

El mismo edil Atilio Ponce (Partido De la Concordia Social y FR) planteaba que con un pedido de este tipo, el Ejecutivo no estaría respetando al Concejo Deliberante como órgano independiente. Y ante el requerimiento de un vecino asistente a la sesión sobre si existen pruebas de otras irregularidades por parte del Ejecutivo, y que se mencionan allí, el edil dijo que las presentaciones se han hecho,  oportunamente y  ante los organismos de control. “Yo, y ninguno de nosotros, aceptaremos presión de nadie”, agregó en su intervención.

Enfocados o cómo movilizar recursos humanos y financieros

Hay principios del que se vale la ingeniería social para aprovechar la buena voluntad de las personas, y según Kevin Mitnick (EEUU), son:

-Todos queremos ayudar.

-El primer sentimiento es siempre de confianza hacia el otro.

-No nos gusta decir “NO”.

-A todos nos gusta que nos alaben.

¿Acaso, con esta problemática instalada en la opinión pública,  se estaría ante situaciones como las que plantea Mitnick? Probablemente se esté ante una, dos, o más…Pero vayamos al audio que es parte de una entrevista radial al Intendente Daniel Luna, tomada por un lector que acercó el material a este sitio digital, y sobre el tema que estamos tratando:

La duda de quien escribe esta opinión es si estaría llamando a una “pueblada” para que la gente les exija a los concejales aprueben estos proyectos, donde claramente ellos dijeron: “vamos a aprobar cuando se cumplimente con la documentación que le solicitamos al Ejecutivo”. No es un NO.

Y la idea en este enfoque es desacralizar la plazoleta y playón que de repente, y dependiendo de dónde se lo mire, se convirtieron  en un tema sagrado quitándoles de la arena de lo cuestionable. Es que no se cuestionan las obras en sí, sino el procedimiento para llevarlas a cabo: faltan datos.

Puede que el sentido común sea una herramienta para deshacer la madeja de este discurso, y la primera pregunta es si el funcionario-administrador del Municipio es un verdadero amigo del vecino, preocupado por la calidad de vida en los barrios (todos los barrios). Y la respuesta es nuestra, porque seremos los únicos capaces y responsables de saber interpretar de forma adecuada lo que nos dicen desde un micrófono o también de  una pantalla.

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