Nación pidió nuevos estudios sobre el estado de la reducción de Candelaria

Candelaria reclama hace años el predio de las ruinas, que están en custodia del Penal Federal. | Foto: María Rosa Fernández

La Comisión Nacional de Bienes Históricos solicitó al municipio de Candelaria nuevos estudios acerca del estado general de la reducción jesuítica, que se emplaza en terrenos que hoy pertenecen a la Unidad Penal Federal 17, por lo que están bajo su resguardo.
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De presentarse estos informes, la comisión evaluará respaldar con financiamiento y con asesoramiento técnico algunas líneas de puesta en valor del conjunto jesuítico guaraní.
Así lo detalló a El Territorio Belén Acosta, directora de Turismo municipal: “La Comisión Nacional de Bienes Históricos se interesó por la riqueza histórica que tiene Candelaria y por ser la primera capital de las misiones”.

De esta manera, el organismo dependiente del Ministerio de Cultura de la Nación contestó a las presentaciones que realizó el año pasado el municipio, aunque demandó estudios más profundos.
“De la Comisión Nacional de Bienes Históricos, a pesar del interés que han puesto, solicitaron estudios más profundos y específicos en cuanto a relevamientos arqueológicos y arquitectónicos, estos procedimientos están determinados por el manual de la Unesco”, dijo la funcionaria.
Y precisó que, si bien se hizo un primer estudio con mucho esfuerzo del municipio que pidió los aportes de un equipo de especialistas, “el factor económico no nos permite avanzar con la celeridad que pretendemos, ya que son trabajos que deben realizar los profesionales entendidos en la materia y que cuesta mucho dinero”, enfatizó Acosta.
Un paso principal para el inicio de trabajos investigativos y de rescate en el pueblo jesuítico consiste en delimitar la zona donde están las ruinas para separarlas de la Unidad Penal.
Y otra de las mayores prioridades es la consolidación estructural del monumento, que tiene que ver con la intervención urgente de apuntalamiento y consolidación de los muros en altura de lo que eran los edificios de los jesuitas, porque corre un inminente peligro de derrumbe. “Antes de hacer ese trabajo no se puede abrir a futuro un circuito turístico por el riesgo que implica”.

El informe
La comuna de Candelaria impulsó una investigación sobre el estado del patrimonio jesuítico para lo que se contó con el trabajo de un grupo de arqueólogos y antropólogos y con el aporte de la Provincia. Este equipo entregó en julio de 2016 los resultados del relevamiento del sitio.
“El equipo técnico realizó un estudio de factibilidad del rescate y puesta en valor, entre los que trabajaron se encontraban antropólogos, abogados y varios profesionales más, el trabajo se hizo en conjunto con la Dirección de Cultura provincial y el informe lo presentamos a varios organismos para buscar apoyo en este proyecto de rescate del patrimonio histórico y cultural de los candelarienses”.
De esas gestiones, se recibieron respuestas favorables de varias instituciones interesadas en este rescate,como ser el Ministerio de Turismo de la Nación y la Comisión Nacional de Bienes Históricos.

Apoyo provincial
Por su parte, el intendente Daniel Luna adelantó que el gobernador Hugo Passalacqua comprometió su respaldo en esta iniciativa.
“Cuando el Gobernador nos visitó la noche de la serenata a la Virgen de la Candelaria, el 1 de febrero pasado, le presenté las carpetas con los proyectos que hemos elaborado, las gestiones realizadas y le solicité que nos ayude en la gestión para conseguir el presupuesto necesario para realizar los trabajos arqueológicos que nos solicita la Comisión Nacional de Bienes Históricos”, dijo el jefe comunal.
Se destacó en este encuentro que la Secretaría de Gestión Estratégica y el Ministerio de Cultura provincial proyectan la revalorización de todos los conjuntos jesuíticos que están en territorio misionero.
“En este marco se priorizará a Candelaria y Corpus por haber sido los más abandonados a lo largo de los años y Candelaria está en primer lugar de esas prioridades porque es una de las más descuidadas”, sostuvo Belén Acosta.
Mientras, acerca de los trabajos urgentes que deben hacerse en el sitio reduccional de Candelaria, Luna enumeró que “falta un trabajo minucioso para sacar los árboles que han crecido entre las paredes del edificio en ruinas”.
Para ello hay que desarmar los muros en altura, enumerar piedra por piedra y una vez realizada esa tarea por profesionales, se deben rearmar las paredes exactamente como estaban, pero ya aseguradas para que no se desplomen.
“Ese es sólo un paso”, advirtió.
“Hay muchísimos otros, como gestionar el muro para separar las ruinas de la Unidad Penal 17 que tiene en custodia el patrimonio desde la década de 1940”.
Por el momento, el rescate está paralizado y a la espera de que llegue el financiamiento para salvar la memoria guaraní jesuítica. Lo que más preocupa es el riesgo cierto de derrumbe que corren las reducciones.

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