Edificios con historia: ex Hotel Iguazú. Antes fue el lugar de la Escuela para Niñas Nº 37 (Parte I)

CANDELARIA. Ubicado en calle Tarelli frente a la plaza central, tiene una característica general que la define como de tipo colonial y tiene todo aquello que sus dueños consideraron en su momento lo mejor para engalanar el pueblo. Construido a principios del S.XX, “este edificio prácticamente abandonado, guarda entre sus gruesas paredes de ladrillos, asentados con barro, voces y risas infantiles pues el 14 de febrero del  año 1907 fue creada la Escuela Infantil de Niñas Nº 37”, refiere la docente jubilada Norma “Chuchi” Cabrera*.

(Extenso frente de la antigua casa, parte aún en pie)

Sus ventanas, columnas, frontis, las paredes de  45 cm de espesor asentados con barro, ya no lucen como antaño, permanecen allí resistiendo al olvido y como testigo de otras épocas. Documentada en registros históricos (1), la docente jubilada y propietaria del museo privado local “La Casa de Madrona”, Norma “Chuchi” Cabrera, con gusto brindó información acerca de este edificio que en la ciudad está abandonado.

Ventanas y frente del edificio.

También se supo que su último dueño de apellido García,  ya fallecido, tiene un heredero que no vive en la ciudad. Por otro lado, en su momento y ya más cercano en el tiempo, el lugar fue el espacio de un centro de artesanos.

Vereda con pasto y otra vegetación que crece, dado el abandono.

Volviendo al repaso de la historia, Cabrera recuerda que la primera directora del establecimiento que funcionaba en ese lugar, la Escuela Infantil de Niñas Nº 37, fue la maestra nacional Rosa Ferré de Esquivel quien se hizo cargo en su función en el mes de abril de ese mismo año. La directora se ocupó con premura en la organización de la escuela, dado que las niñas provenían de la Escuela 8 que era mixta, menciona Norma Cabrera.

Una casa cómoda y patio con árboles frutales

La casa era propiedad de un particular, cómoda para que funcionaran cuatro grados. Ampliaciones y modificaciones  vinieron después ya que la matrícula de alumnos creció, y fue necesaria la recreación de otros espacios, apunta Norma Cabrera.

(Imagen: Gentileza del Museo “La Casa de Madrona”). Ronda de niñas frente al edificio que albergaba a la Escuela Infantil de Niñas Nº 37 (1915).

“El alquiler que comenzó pagándose 35 pesos moneda nacional curso legal, pasó a 100 mensuales”, refirió. El terreno que le correspondía a la casa, medía 50 X 50 metros, donde se hallaba una huerta,  árboles frutales y un jardín, “obra exclusiva de las alumnas”, subrayó.

(Imagen: Gentileza del Museo “La Casa de Madrona”). El lugar también fue sede de una Biblioteca y Museo (1912).

Así, la historia  como una gran madeja va deshilvanando hechos y sucesos, vidas y efemérides que superaron el olvido cuando el ejercicio de la memoria los vuelve a traer al presente. Una primera parte que requerirá de otras líneas, y que estará atenta a nuevas evocaciones. 

(*) Norma Cabrera, propietaria del Museo “La Casa de Madrona”

(1) “Archivo Histórico” de   Aníbal Cambas.

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