Cooperativa Misioneritas Ltda.: “tuvimos que armar una cooperativa sobre el dolor de las compañeras, víctimas de violencia de género”

POSADAS. Mirta Martínez es la presidente de la cooperativa, y esa fueron algunas de sus expresiones cuando daba cuenta a Candelaria Online sobre cómo se originó esta iniciativa, suya, y que tuvo también el acompañamiento de sus pares pertenecientes al Programa Ellas Hacen.  Actualmente tiene su sede en el B. º A-3-2, y están superando las ciento cincuenta (150) mujeres  asociadas para la contratación de servicios en: desmalezamiento, parquización, jardinería, poda, pintura, vereda.

La Cooperativa Misioneritas Ltda., trabaja con la problemática de las mujeres víctimas de violencia de género, y arrancó en el año 2014 en el marco de un programa social denominado Ellas Hacen. “Ahí vimos que el Estado nos daba contención para el momento, porque también veíamos a nuestras compañeras que iban al psicólogo, pero al otro día volvían a la misma situación de violencia en la casa”, manifestó Mirta Martínez.

Es así que las preguntas, las ideas comenzaron a bullir en sus cabezas buscando una salida superadora a toda esta situación que muchas de ellas padecían, y que otras también la sufren. Recordemos que Ellas Hacen, surgido en el año 2013,  daba prioridad a mujeres que atravesaban una situación de mayor vulnerabilidad, como madres con tres o más hijos y/o con hijos con discapacidad, y a las mujeres víctimas de violencia de género. El marco de esta iniciativa era el  programa de Ingreso Social con Trabajo “Argentina Trabaja”.

Violencia que se hace cotidiana

“Muchas compañeras venían golpeadas, además de intimar con sus esposos sin el consentimiento de ellas y sintiéndose violentadas”, narra Mirta y acerca de los distintos episodios que iban conociendo. Estas problemáticas que eran socializadas en el grupo, y se ahondaba más con los casos que a diario eran revelados,  las llevó  a plantearse las dudas de que si el Estado les brindaba una solución real a estos conflictos, y de algunos que aún permanecen sin resolución, en los cuales son víctimas de violencia de género.

“Creemos que no se enfoca en la situación de estas mujeres, o todavía no se toma conciencia de que las que pasan por esta agresión, en la mayor parte, también son víctimas el resto de la familia, hasta  los hijos”, expresó preocupada.  Formarlos en un ambiente de violencia, podría llevar a que muchos de ellos naturalicen estos episodios y hasta “podríamos estar criando un hombre golpeador o una mujer sumisa”, opina.

Las experiencias de cada una de ellas, sentir que estaban en riesgo y que atentaban  contra su integridad, dignidad y libertad, puso a estas mujeres hacia el año 2014,  a trabajar en la idea de la asociatividad, o con este mecanismo de cooperación que les permitiría ayudarse entre ellas, entre compañeras. Dicen que no cuentan, hasta hoy, con ayuda profesional de psicólogos para que se ocupen de sus heridas emocionales.

Misioneritas Ltda., un nacimiento desde el dolor

Los pasos previos, además de investigar sobre el tema cooperativas, fue la conformación de talleres sobre economía social, desarrollo local, y para ver cómo podían proceder para conformar una Mesa Directiva. Sumaron a ello la realización de eventos para conseguir fondos y solventar las tramitaciones legales, como también la lectura de reglamentos y otros estatutos.

“Leímos mucho para ver cómo hacíamos esto, y costó  mucho porque en primer lugar tuvimos que armar una cooperativa sobre el dolor de las compañeras, víctimas de violencia de género y que también es la realidad”, expresó Mirta Martínez.

Luego siguió el largo camino de “golpear puertas” de oficinas en instituciones donde prima la presencia de varones, quienes en parte ven estos problemas insertos en una cultura donde se habitúan a la idea de que las mujeres deben sufrir los embates de la represión machista. “No fue en todos los casos, pero costó mucho, porque se nos cerraron mil veces las puertas, y porque no nos dan valor como mujer”, contó Mirta. Aunque ello no las hizo desistir de los intentos, hasta que finalmente lograron el objetivo las veintidós (22) mujeres que quedaron en esta etapa. Y en el ínterin de estas gestiones, muchas volvieron a sus vidas, pero otras siguieron con el proyecto de asociarse.

“Hoy, con la cooperativa ya activa, pudimos sacar a muchas de sus situaciones, porque no somos profesionales pero sí tenemos la valentía para encaminarlas a las capacitaciones que son pagas para trabajar en: desmalezamiento, parquización, jardinería, poda, pintura, vereda, y con ello ser contratadas en forma legal”, relató a Candelaria Online.

Si bien no llega a ser un objetivo con todo lo proyectado, para ellas es un inicio  y muestran cómo en estas situaciones permanecen unidas para salir adelante. “Orgullosas y superando las ciento cincuenta (150) mujeres  que integramos esta Cooperativa Misioneritas Ltda.-Mujeres de Violencia de Género, y que no tenemos vergüenza de decirlo porque lo superamos con esto”, concluyó Mirta.

A pesar de que el Estado se desentiende del asunto que ellas plantean, ya que en el discurso  se habla de la igualdad de género, donde todos los ciudadanos y ciudadanas se suponen tienen el mismo derecho. “Como mujeres queremos tener derechos, no hasta un límite, porque realmente nos merecemos. Y a las mujeres, decimos que no se queden al lado de una persona violenta, alcohólica o adicta a sustancias, porque detrás de eso puede ocurrir la violencia hacia ella o su familia, y que hasta podría llegar al femicidio”, dice.

La cooperativa en B.º A 3-2, de Posadas.

La cooperativa está activa y tiene una cuota societaria mínima, actual de $50, con sede en Barrio A 3-2- Mz 11- Casa 12, y sea ésta también una información válida para quienes quieran saber más de ella, o adherirse a la entidad.

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