Declararon culpable al policía que mató a Lucas Décima en Merlo, y en una semana dictan sentencia

MORÓN (Bs. As.). A un año y siete meses del asesinato de Lucas Décima, de 17 años, el policía bonaerense Mariano Ballarino, autor del disparo que le quitó la vida al chico, fue declarado culpable, quedó detenido y el lunes 8 de octubre se dará a conocer el monto de la pena que le aplicará el Tribunal Oral Criminal Nº 6 de Morón. “Aunque todavía no se conoce la calificación del hecho por parte de los jueces, estimamos que será una condena por dolo eventual”, sostuvo el abogado querellante, Nahuel Berguier, quien agregó que “de ser así, vamos a estar conformes porque es una carátula que concuerda en cuanto a la gravedad de la condena con el homicidio simple que solicitamos”.

El hecho ocurrió en Merlo y el sargento Ballarino disparó sin motivo alguno contra un joven desarmado, que no había cometido delito alguno y que no representaba ningún peligro ni para el efectivo ni para terceras personas.

“Al declarar en el juicio, la testigo Nélida Clara Valor, la mujer policía que acompañaba a Ballarino en el patrullero, dijo que habían concurrido al barrio por una denuncia de ‘tumulto y tiros al aire’, pero cuando llegaron no pasaba nada y no tuvieron que afrontar ninguna situación de peligro”, precisó Berguier. Por su parte, Ismael Décima, el padre de Lucas, recordó que su hijo “murió desangrado” luego de recibir un disparo en la ingle. Puntualizó que mientras el chico estaba tirado en el piso “Ballarino lo pateaba y le gritaba ‘¡Guacho, no te mueras acá, que me cagás la carrera!’”.

El padre del joven, que estaba en Misiones cuando mataron a su hijo, supo los detalles de lo ocurrido a través del relato de otros pibes del barrio que estaban con Lucas ese 23 de febrero de 2017. Esos chicos fueron obligados a arrodillarse, con las manos en la espalda. En su defensa, al declarar en el juicio, Ballarino dijo que “se le había escapado el tiro, motivo por el cual la defensa aseguró que se había tratado de un homicidio culposo, de un hecho accidental, de manera que ni siquiera estuvo planteada la ‘legítima defensa’ ni ninguna otra alternativa”, explicó Berguier al diario Página 12.

En la audiencia se dejó sentado, a través de los testimonios, que el policía llevaba el arma en su mano, montada, lista para disparar, cuando su propia compañera reconoció ante los jueces que no estaban afrontando ninguna situación de riesgo. “Lo hecho por Ballarino ni siquiera fue avalado por su compañera”, recalcó el querellante.

(Fuente: Página12)

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