Caída de los salarios, una realidad innegable

La devaluación salarial se mantiene con creces desde las estadísticas que ofreció el Indec. Para agosto el salario real mantiene su caída sin frenos. Para los trabajadores del sector privado registrado, la pérdida consolidó un 7,9% interanual y respecto de quienes están empleados en el sector público la merma llegó al 9,9%.

En cuanto a lo que viene para los meses de septiembre y octubre no hay chances de recuperación alguna, según lo expresaron desde el Observatorio de Derecho Social de la CTA Autónoma. Allí el coordinador de este centro de estudios, Luis Campos, circunscribió sus datos incluso en la pérdida de puestos de labor que sigue erosionando el mapa laboral del país.

“La industria manufacturera sigue en caída libre. En comparación con septiembre de 2015, hay 99.225 trabajadores menos, y para encontrar un número inferior hay que remontarse a julio de 2009”, le reseñó Campos a este diario. El dato adicional que reforzó su lectura es que en 2009 los efectos de una crisis internacional que sacudió incluso a naciones poderosas ofrece la dimensión de los registros que la estadística oficial revelan en cuanto al empleo.

Ahora en las planillas del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) el informe sintetizó que los asalariados registrados tuvieron un leve crecimiento por “razones estacionales” y a pesar de ello “en términos absolutos están por debajo de agosto de 2015”. A criterio de la evaluación del observatorio de la CTA hay rotundas disparidades sectoriales: la industria en tobogán, el sector primario con un leve crecimiento.

Más allá de lo expuesto, la variación anual de los ocupados registrados fue 0%. Hubo una fuerte caída de monotributistas sociales, compensada por aumentos de los monotributistas y los asalariados de casas particulares y el sector público. La tendencia irreversible sin embargo sigue definida en cuanto a que el mercado de trabajo sigue congelado. Sí se apreció un respiro en la destrucción neta de puestos de trabajo en el sector privado.

Si de simetría se trata la estimación de nuevos contratos de trabajo que había ofrecido la firma Manpower, que analiza el fenómeno por trimestres de hace años, ya preveía este escenario. “En cuanto a la pérdida del poder adquisitivo de salarios sólo se lo puede definir como impresionante”, remarcó Campos, para apuntar que los y las estatales ni siquiera mejoran en algo su deterioro con los bonos de $2.000 y $4.000. “Son menos que un paliativo”, sintetizó el coordinador.

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